miércoles, 30 de junio de 2010

Las migrañas de la mamá de Nicolás



Desde al día de ayer por la noche no me he sentido bien, tengo un ataque de migraña y estoy verdaderamente cansada, sin embargo, dormir no me ha ayudado mucho, ni tampoco el paracetamol, así es que decidí ocupar mi tiempo en algo más productivo, y empecé a escribir este post sobre mis migrañas y mi nuevo rol de mamá.

Empiezo por aclarar que padezco migraña desde que era bebé... solía llorar mucho sin razón aparente, hasta que un día aprendí a hablar y le dije a mi mamá que me dolía la cabeza, después de varios episodios mis papás me llevaron al doctor quien me diagnosticó con migraña, desde entonces se han repetido las visitas a varios (en verdad varios... muchos) doctores de diferentes especialidades, quienes han coincidido en el diagnóstico. Los tratamientos han sido tan variados como especialistas he visitado, pero lo que es seguro es que la migraña no desaparece, aunque es cierto que hay periodos en los que me siento mucho mejor y los episodios son menos frecuentes e intensos (como en los últimos trimestres del embarazo).

La migraña es una cefalea (dolor de cabeza intenso) de caracter ideopático (como quien dice, que aparece de manera espotánea y sin razón aparente) y consiste en ataques recurrentes que duran entre 4 y 72 horas. El dolor es típicamente unilateral (solamente duele un hemisferio de la cabeza, en mi caso casi siempre el lado derecho), pulsátil, de intensidad moderada o severa y se exacerba con la actividad física normal. La gran mayoría asocia nausea, vómito, fotofobia y fonofobia (la luz y el sonido molestan bastante)al cuadro. Como verán no es nada bonito padecer de migraña, sobre todo cuando se ha sufrido por tanto tiempo.

El chiste es que ahora que nació Nicolás, con las desveladas y el cansancio (uno de miles de factores que desatan los ataques) he sufrido de vez en cuando de migraña, ante la situación mi doctor me recetó tomar paracetamol, medicamento que a veces resulta muy efectivo y otras no tanto, lo bueno es que no tiene efectos en mi bebé, ni durante el embarazo, ni durante la lactancia (lo cual no quiere decir que se puede abusar de su uso). Además de eso siempre me recomiendan relajarme, meditar y no consumir ciertos alimentos como el chocolate (fatal para mi), los frutos secos (nueces, cacahuates y esas cosas), el plátano, los embutidos, los alimentos con colorante naranja, entre otros varios; pero no siempre consigo mejorar el dolor de cabeza.

Con los años los episodios han ido cambiando en duración, en intensidad y a veces me duele el otro hemisferio de la cabeza, antes de saber que estaba embarazada los ataques llegaban a durar hasta tres días y eran tan intensos que un par de veces me tuvieron que internar en el hospital. Cuando supe que estaba esperando a Nicolás varias personas me dijeron que la migraña iba a desaparecer, ciertamente los episodios mejoraron mucho, pero no desapareció por completo. 

Ante esta situación investigué un poco en internet y encontré el siguiente documento, el cual puede ser interesante para quienes quieren saber un poco más sobre el tema de la migraña en las mujeres, quienes somos las que sufrimos de migraña con mayor frecuencia. En el documento hay un apartado referente al embarazo y otro a la lactancia lo que me pareció muy útil, así es que a todas las mamás que se encuentran en mi situación (o a quienes conocen a alguien en ella) les compartó aquí el documento:

Migraña en la mujer                                                            


También encontré la siguiente página que habla un poco más sobre los posibles tratamientos durante el embarazo: http://www.bago.com/BagoArg/Biblio/dolorweb169.htm


Pues bien, creo que ha sido suficiente tiempo frente a la computadora, así es que iré a descansar. Espero que esta información le sea útil a otras mamás que pasan por la misma situación y que, finalmente, algún día se encuentren las causas pero sobre todo el tratamiento para la migraña pues realmente es muy feo vivir con ella.

Adolorida y cansada, se despide La mamá de Nicolás


1 comentario:

Ita dijo...

Es una cosa horrible y muy fácil para los demás decirte "no te estreses" "descansa", pero eso es imposible con un bebe recién nacido. Ánimo y veamos como podemos ayudarnos!
Pamiparras