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miércoles, 16 de marzo de 2011

Lesiones en la cabeza



En la última entrada del blog (sobre prevención de accidentes, les mencioné que en una ocasión (cuando tenía alrededor de 5 años) pensé que era buena idea "escalar" un librero que no contenía libros... por obvias razones (que a los 5 años no consideras) el mueble no soportó mi peso por lo que, irremebiablemente, caí hacia atrás con todo y librero. Afortunadamente aterricé en un sofá, pero no me libré de que el mueble me cayera en la cabeza y me descalabrara (quedé como alcancía).

Recuerdo perfectamente ese día, estaba en casa de mis abuelos en una comida familiar, jugando con dos de mis primas (una de ellas es la madrina de Nicolás), la más pequeña quedó debajo del mueble (en el espacio que quedó gracias a que caí en un sofá) y la otra salió corriendo a pedir ayuda. Para mi suerte y la de mis papás, mi tío Feli (sí, el que era pediatra) estaba ahí para ayudarme, controló la hemorragia con una toalla (me acuerdo que casi me traumo porque mi vestido quedó rojo de tanta sangre jejeje) y nos acompañó al hospital más cercano. 

Tuvieron que darme varias puntadas para cerrar la herida, no permitieron que mis papás me acompañarán mientras lo hacían, pero gracias a que el tío Feli era pediatra él si pudo acompañarme (de lo que más me acuerdo es de la enorme aguja que usaron para anestesiarme), por lo que estuve más tranquila en el procedimiento.

Justo después de escribir esa entrada pensé en lo asustados que debieron estar mis papás y lo "aliviados" que pudieron haber estado porque el tío Feli estaba presente. Pero no todos tenemos un tío Feli en la familia, por lo que me puse a investigar sobre el tema y encontré este pequeño documento sobre qué hacer en caso de lesiones en la cabeza, elaborado por Seattle Children´s que supongo que puede ser de utilidad en caso de algún accidente, se los comparto:

Lesiones en cabeza                                                                                                   


Esperando que nunca tengan que pasar por esta situación, se despide La Mamá de Nicolás.

Recuerda que tu comentario en esta entrada, te hace partícipe del Giveaway del Mes de la Seguridad.

 

lunes, 11 de octubre de 2010

Elegir pediatra




Hace un rato estaba leyendo el último post de una de las mamis bloggeras que he tenido el gusto de conocer, en él escribe sobre la difícil decisión de elegir pediatra para nuestros pequeñitos y cómo fue su experiencia al respecto (Jaz me gustó mucho poder leer tu experiencia).

Al leerlo, instantáneamente recordé el librito que escribió el tío Feli (que como saben era médico pediatra) sobre pediatría práctica para papás y que justamente su primer capítulo habla sobre cómo elegir a tu pediatra, así es que rápidamente corrí al librero para revisarlo y compartirles algunos consejitos del tío Feli al respecto, ahí les van (haré algunas transcripciones literales para no errar):

  • Primero que nada debe existir empatía con el especialista, o sea, "que se sienta a gusto con el doctor".
  • "Es muy importante que, sin ofender su ego, investigue sus conocimientos académicos". Verifica en qué universidad estudió y "en qué institución hospitalaria realizó su preparación de médico pediatra", el tío Feli recomienda a quienes estudiaron en las siguientes instituciones: Hospital de Pediatría Centro Médico, Siglo XXI, Instituto Nacional de Pediatría, Hospital Infantil de México, y los Centros Médicos del IMSS.
  • Como muy bien lo mencionaba Jaz su consultorio debe ser de fácil acceso, desde la distancia a la que se encuentra de tu casa, hasta si hay lugares para estacionarse. Verifica los horarios de consulta y qué tan disponible está para consultas telefónicas.
  • Super importante, debes "sentir absoluta confianza en tu médico", pues es quien te apoyará en el cuidado y atención de tu bebé.
  • "No dude en cambiar de especialista si no siente que está recibiendo lo que usted busca, pero tampoco cambie de médico en cada enfermedad; es importante mantener continuidad en la vigilancia de su príncipe o princesa".

Así es que ahí están los consejos del tío Feli para elegir pediatra, a mi me fueron de mucha utlidad y, de hecho, el pediatra de Nicolás fue compañero de mi tío por muchos años y trabajaron en la misma unidad de pediatría aquí en Querétaro (además de que compartían su fanatismo por los Cowboys de Dallas jajaja).  

Deseándoles mucha suerte con sus pediatras, se despide La mamá de Nicolás.


sábado, 31 de julio de 2010

Más sobre el tío Feli



El tío Feli era una gran persona (no solo en tamaño, también en corazón)... ya en algún otro post había comentado sobre él. Hermano mayor de la mamá de La mamá de Nicolás, esposo de la tía Dora,  papá de la madrina de Nicolás y de sus hermanas y padrino de La mamá de Nicolás.

Hoy nuevamente pensé en él... 

Esta mañana fui otra vez a la Universidad para iniciar el nuevo curso de mi maestría, para variar llegué un poco tarde pues no me acostumbró a organizar mis mañanas ahora que está Nicolás en mi vida. Como es la costumbre del grupo, a las 10:30 a.m. nos fuimos a desayunar a la cafetería y nos sentamos todos en una gran mesa para poder conversar (o coloquialmente, echar el chal). Hoy me tocó estar sentada junto a Tony una linda compañerita que derrama amor y ternura por donde va (muy buena estudiante, muy comprometida), quien me comentó que había estado leyendo mi blog y que no me había dejado algún comentario pues prefería dármelo en persona. 

Resulta que el pequeño de Tony fue paciente del tío Feli (para los que no lo sabían era pediatra) y leyendo el post de Pediatría Práctica para Papás (un pequeño manualito que escribió mi tío) descubrió que teníamos parentezco. Como siempre ha ocurrido, recibí muy buenos comentarios sobre él, lo cual siempre me da mucho gusto, he encontrado en el camino muchas personas que apreciaron y extrañan a Feli tanto como yo que uno de los primeros días de tener a Nicolás en casa con todas las paranoias que dan cuando eres mamá primeriza, me puse a llorar desconsolada (un poco de depresión postparto) pues deseaba poder tener a Feli cerca para pedirle consejo y que me guiara un poco en esta aventura que comenzábamos Nicolás y yo... ese día lloré sin parar toda la tarde.

Hoy pienso que las cosas, por más tristes y difíciles que sean (como haber perdido a Feli hace 2 años), siempre nos dejan un aprendizaje y, además, te ayudan a hurgar en la memoria y recordar todos los momentos gratos que te hicieron amar a una persona. Hoy recuerdo con alegría los días que Feli nos preparaba hot cakes para desayunar (cuando venía a visitarlos), los viajes que realizabamos junto con el resto de la familia, las navidades, los eventos especiales; las millones de veces que nos hizo reír con sus chistes, bromas y comentarios; los juegos de los Cowboys, la pasión por el Atlante, el amor a los perros... el día de mi boda (a la cual asistió ya en silla de ruedas y acompañado por uno de sus enfermeros).
En fin, hoy nuevamente me encontré recordándolo y pensando que aunque no sea en este mundo el pediatra de Nicolás, lo cuida todos los días desde el cielo y creo, con todo convencimiento, que se ha convertido en el ángel de la guarda de mi bebé, así es que eso me hace sentir feliz y tranquila.

Hoy nuevamente pensé en el tío Feli y me alegré de recordarlo y de que lo recuerden.

Besos al tío Feli, de La mamá de Nicolás.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Pediatría práctica para papás


El pasado lunes el papá de Nicolás y yo fuimos a nuestra cita mensual con el doctor Pacheco (mi fabuloso ginecólogo), además de revisar cómo iba mi super enfermedad respiratoria hizo su revisión de rutina... me pesó, me tomó la presión, midió mi pancita y vio a Nicolás por el ultrasonido, el chamco está muy sano, no para de moverse, sus medidas y peso son las adecuadas, pero además, ya está super apuntado para salir al mundo, pues desde la última visita ya se había acomodado y ahora está totalmente encajado. 

Después de revisar algunas cuestiones en referencia a esta última etapa del embarazo (para esto mi doc es muy específico, nos explica TODO), se llegó a la conclusión de que esta semana (semana 36) debería mantenerme en absoluto reposo pues no queremos que Nicolás nazca todavía pues aunque ya está grandecito, todavía sería un bebé prematuro. La idea es que a partir de la semana que entra llegue al mundo cuando le parezca mejor, así es que por ahora he estado encerrada en mi casita, la mayor parte del tiempo recostada.

Como se imaginarán eso de estar todo el día encerrada no es tan divertido como parece, así es que una tiene que buscar varias distracciones para no entrar en la desesperación total. Además de ponerme a calificar algunas cositas de la escuela, ver la tele y estar un  rato en Internet, ayer decidí ponerme a leer un poco (soy fanática de la lectura y por supuesto ya tengo varios libros sobre esto del embarazo y los bebés). Pero antes de continuar con mi anécdota lectora quisiera hacer un breve paréntesis...

Pues bien, muchos de ustedes no lo saben (algunos están enterados) pero mi mamá es la tercera de seis hermanos (4 mujeres y dos hombres). Felipe, su hermano mayor (quién también fue mi padrino de confirmación) tuvo una experiencia de vida que ha marcado a muchas personas en los últimos años, pues cuando tenía unos 50 años de edad descubrió que padecía una enfermedad neurológica degenerativa, que muy pocos conocen, llamada esclerosis lateral amiotrófica (que no es la misma que la esclerosis múltiple) la cual es progresiva y hasta el momento no tiene cura. Tristemente debido a que esta enfermedad sigue siendo un misterio de la medicina, poco a poco fue dejando a Feli sin movilidad en sus piernas y brazos, obligándolo a usar una silla de ruedas y más adelante a retirarse de su amada profesión como pediatra. 

Para no hacerles la historia muy larga, el progreso de la enfermedad llevó a Feli a tomar la decisión de realizarse una traqueostomía y utilizar un ventilador para poder respirar, ya que la esclerosis lateral afecta a las neuronas encargadas de la motricidad provocando la pérdida de los movimientos voluntarios de quien la padece, incluyendo los músculos que ayudan a la respiración; es decir, sin este procedimiento no hubiera sido capaz de respirar por cuenta propia. Ante esta situación, tan difícil para todos y sobre todo para él, ya que sus funciones cognitivas y sensibles no se ven afectadas por la esclerosis, decidió seguir ocupando su mente y sus conocimientos a través de otros proyectos. Uno de ellos fue la creación de una página web en la que se brindara información pediátrica relevante para papás de diferentes regiones del mundo y que sirviera como un medio de comunicación en la que los papás pudieran hacer preguntas y que se las resolvieran con la confianza de que la respuesta era proporcionada por un especialista. 

Los otros dos proyectos se enfocaron al área editorial, en sus últimos días y con la ayuda de algunas personas Feli escribió dos libros, el primero llamado "Cambio de Rumbo" en el que comparte su experiencia desde que se enteró de su enfermedad y el segundo, "Pediatría práctica para papás" enfocado a dar consejos útiles a papás primerizos en referencia a la salud de sus bebés.



Total que les comparto esta historia porque para mi es un honor decir que Felipe Luna Sánchez fue mi tío y porque ayer, en menos de una hora leí su librito de Pediatría práctica para papás, lo cual me dio mucho gusto, pues me doy cuenta de la gran cantidad de cosas que uno ignora como papá primerizo y, además, me siento orgullosa de que, aún en las peores condiciones físicas, Feli tuvo la fuerza de voluntad para seguir adelante  influir y ayudar a los que lo rodeaban, y poner un granito de arena para mejorar el mundo en el que le tocó vivir. 

Creo que Feli fue un gran ejemplo para muchos, los doctores con los que trabajó; sus internos y residentes en el Seguro Social; sus pacientes y sus familias; sus amigos y, sobre todo, para nosotros, su familia. Me queda claro que todos hemos aprendido algo de su lucha y de la forma en la que quiso vivir su enfermedad, así es que los invito a conocer su historia y aprovechar los conocimientos que nos quiso compartir a todos los papás primerizos. 

Actualmente su página de internet Pediatra Online sigue funcionando y sus libros se encuentran a la venta, así es que si hay alguien interesado en adquirirlos pónganse en contacto conmigo.

La mamá de Nicolás